CREDO
PINTAR, PARA MÍ —desde que tengo uso de razón
y parafraseando a Daniel Pennac— es un tipo de compañía
que no puede remplazar ni remplazarse por ninguna otra;
a la vez que no explica su objetivo, teje una serie de complicidades,
íntimas entre uno uno y la vida; secretas, mínimas
complicidades acerca de lo parodógico de vivir y
la absurda tragedia que es la viida.
Las razones porque pinto son tan misteriosas para mí
como las razones porque vivo. Y creo que nadie tiene derecho
a meterse en tal intimidad..
Me alegro de que los pocos adultos que me mostraron una
pintura, un libro o una pieza musical, generosamente eligieron
no preguntarme qué entendía yo de eso; y cuando
vieron insatisfacción en mí, normalmente me
calmaron diciendo "No es tan importante. Vos, seguí
pintando." |